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El Blog de Asértika

Cómo tener una conversación inteligente con tu cliente

Publicado el 26 de julio de 2016

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Entre las preguntas básicas que nos hacen los candidatos al finalizar la entrevista sobresalen: ¿Cómo me vio? ¿Cree que tengo posibilidades?

Generalmente tomar una decisión si el entrevistado es o no un candidato potencial depende de varios factores.

Hay por supuesto los que se especifican en el perfil del puesto: edad, escolaridad, experiencia, conocimientos, habilidades, etc.
Y existen otros que pueden no estar escritos pero que son significativos: la presencia, el interés por la posición, la forma de comunicar sus ideas, la energía que transmite, la puntualidad en sus citas y la flexibilidad para realizar el proceso de selección.

Algunos expertos hacen alusión a que la primera impresión es muy importante; sin embargo, ésta también puede ser modificada en el transcurso de la entrevista.

Cada reclutador tiene su marco de referencia, por lo tanto no hay un enfoque único que considerar como el verdadero. Cada uno tiene su propia escala de valores, es por eso que para algunos un candidato puede ser excelente y para otros un candidato complicado.

Para nosotros en Asértika un factor muy importante es la autenticidad. De un grupo de curriculums, lo que te hace diferente como persona es justo lo que puede determinar si eres o no un candidato potencial, tu actitud hacia el trabajo, hacia las personas, hacia las actividades a realizar, hacia el tipo de empresa, hacia la vida, etc.

También nos hemos encontrado con candidatos que nos dan respuestas automáticas o que son las que creen que queremos escuchar, lo cual tampoco es conveniente. Y algo que nos llama la atención es que nos podemos dar cuenta que ya has asistido a algunas entrevistas. Si ya llevas varias es evidente el cansancio e incluso el hartazgo de repetir la misma información de ti, una y otra vez.

Poda de maleza

¿Hay algo que no está fluyendo? Hacer un reconocimiento de cómo estamos: ¿Cómo me encuentro emocionalmente? ¿Requiero reconectar con una mejor emoción? ¿Cambiar de postura? ¿Mi respiración? ¿Necesito una revisión de mis creencias? En este último aspecto es de suma relevanciaobservar cuales son las creencias que están limitando o potencializando la futura conversación.

¿Existe algún temor? ¿Hay algo de lo que no me siento seguro? ¿Estoy sobreestimando la conversación que no me permite ser objetivo? ¿Qué ha ganado mi interlocutor con hacer lo que le estoy pidiendo? ¿El mensaje objetivo sigue siendo el mismo o cambió de rumbo? Recuerda que si se pierde el mensaje, se pierde el contenido.

Lo relevante de saber einformación abre caminos para abrir las posibilidades de elegir y responder: cómo, dónde, cuando, quien, porque, cuanto, paraqué, que de nuestra conversación.

Asegúrate que las preguntas generadas hayan sido respondidas en su totalidad incluso encontrar más información si así se requiere.


Cosecha

Esto es lo que llamaríamos el cierre ¿Lograste atrapar la atención de tu interlocutor? ¿Hay una acción o acciones concretas a realizar? ¿Cómo le darás seguimiento a los compromisos? ¿Cómo te sientes hasta este momento? ¿Necesitan de algo más?

Lo importante es generar promesas para la acción y que a su vez se traducirán en compromisos, o bien, como dice Rafael Echeverría: “su capacidad de crear un mundo compartido en que cada parte vea a la otra como copartícipe en la invención de un futuro común, la transformación mutua congruente entre las partes involucradas con el tiempo observarán lo bien que se complementan, lo bien que pueden, incluso, anticipar las acciones y reacciones de cada uno”.

Por último agradece y disfruta cada conversación que tienes, en todas y cada una de ellas habrá una enseñanza para ti y serán inteligentes en la medida en que logres de una manera natural, en confianza, amena, agradable y  con respeto,  el o los objetivos que te propusiste: conversación que genera acción.



Patricia Serdán
Coach individual y de equipos

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